Desde pequeño me castigo con falsas promesas de fidelidad, y no, no me refiero a no engañar a una novia, porque de pequeño no quería tener novia.
Son esas promesas que me hago en mi hueca cabecita sobre mantener el contacto con la gente que por circunstancias normalmente inevitables deciden separarse de mi vida.
¿Merece la pena?
Siendo realistas, creo que no, es como creer en Dios, te vale durante un periodo de tiempo para sentirte más agusto contigo mismo: "No es que no tenga amigos, es que están lejos" o "No es que me esté muriendo, es que voy a un mundo mejor"
Claro que luego cuando llega el momento de la verdad, y te reencuentras con tu viejo amigo, tienes esa horrible sensación de que lo aprecias, de que lo pasas bien, y de que si en vez de verlo una vez al año porque vive a 600 km, tuvieses la posibilidad de verlo todos los días, no lo verías nunca.
Claro, no siempre es así, la verdadera amistad existe... y el amor...y... Dios
Tags:
Share
You need to be a member of arearestringida to add comments!
Join this Ning Network