Esto es todavía muy provisional, pero espero que critiquen todo lo que no les guste (tengan en cuenta que estos son los elfos que inventé para mi juego de rol, MIS elfos, no los de Tolkien o cualquier otro, así que no los tomen como referencia) o digan si hay alguna incoherencia de fechas o algo por el estilo que se me haya podido pasar.
DESCRIPCIÓN
Existen dos razas de elfos, los elfos del bosque y los elfos exiliados. Ambas tienen características físicas similares diferenciándose sobre todo en su cultura.
Son seres de aspecto parecido al de los hombres, algo más delgados y altos. Tienen unas orejas picudas, facciones alargadas y no son muy corpulentos. Miden entre 1,80 y 2,10 metros y no llegan a pesar más de 80 kilos. Tienen los sentidos de la vista y el oído muy desarrollados, pudiendo ver casi tan bien de noche como de día, y son muy ágiles e inteligentes. Poseen el don de la vida eterna, por lo que no mueren de viejos. Además no padecen enfermedades, aunque sí pueden ser envenenados.
Son orgullosos, lo que les ha llevado a tener conflictos con otras razas, incluso entre ellos mismos.
Dominan la magia mejor que cualquier otra raza y son muy diestros tanto en combate cuerpo a cuerpo como a distancia, se mueven con rapidez y esquivan fácilmente los ataques, aunque no son muy resistentes a las heridas.
Son grandes artesanos, y sanadores formidables.
HISTORIA
Los elfos fueron creados junto a los enanos, los humanos y los morglov por una deidad femenina conocida como Elirion. Las distintas razas vivían en armonía, cada una en un lugar, y los elfos eligieron asentarse en los bosques. A cada raza le otorgó un don, y a los elfos les regaló la vida eterna. Aún así los hizo poco fértiles para que no acabasen con los recursos de los bosques en los que vivían. Elirion les enseñó a usar la magia y a vivir en armonía con la naturaleza, creó a los faunos, las dríades, las hadas y demás criaturas del bosque para que les ayudasen en tiempos de necesidad.
Los orgullosos elfos estaban convencidos de ser los favoritos de Elirion, y cuando ésta eligió a los enanos para combatir a las hordas de pielesverdes en el -327, sus celos les impidieron aceptarlo. Los elfos abandonaron los bosques para repeler a los orcos y goblins y, aunque elfos y enanos habían vivido en armonía durante milenios, después de la batalla elfos y enanos combatieron por ganarse el favoritismo de su diosa. Esto hizo que Elirion abandonase este mundo decepcionada, no sin antes dejar a alguien para que guiase a cada raza.
Como líder de los elfos escogió a una joven druida llamada Cindarel y la elevó a la categoría de semidiosa dotándola de un inmenso poder. Los elfos establecieron el año 0 de su calendario en esta fecha.
En el año 2015 Cindarel murió en una batalla durante una gran guerra en la que casi todas las razas participaron luchando contra las fuerzas demoníacas. Casi todos los primeros campeones de todas las razas murieron en esta guerra.
El bando compuesto por los hombres, enanos, medianos, vampiros, gnomos, caribdianos y elfos estaba perdiendo muchas tierras, aunque al final logró repeler a los demonios, cuando Cindarel ejecutó un conjuro poderosísimo y a la vez muy peligroso que acabó con la mitad de los bosques del continente y con ella misma.
Tras su muerte, los elfos decidieron que debían elegir a un nuevo líder, sabio y poderoso que los guiase. El puesto de líder recayó sobre Déldoran, el guerrero que había guiado a las tropas después de la muerte de Cindarel.
Algunos elfos estuvieron en desacuerdo, decían que Déldoran era un buen líder para la guerra, pero no para guiar al pueblo elfo durante la paz.
Algunos se sublevaron, incluso llegaron a las armas. Hubo una pequeña guerra que dejó a los ya diezmados elfos al borde de la desaparición. Los partidarios de Déldoran ganaron y al final, en el 2016 los elfos hicieron un pacto: dejarían las armas, y no obligarían a nadie a seguir a Déldoran, pero los que no quisieran seguirlo deberían irse de los bosques.
Muchos elfos dejaron los bosques y fundaron ciudades fuera de éstos y otros fueron a vivir a ciudades humanas.
Los que se fueron de los bosques se hicieron llamar elfos exiliados, y los que siguieron a Déldoran, elfos de los bosques.
ELFOS DE LOS BOSQUES
Los elfos de los bosques viven en ciudades en los árboles en frondosos bosques del mundo antiguo. Los más famosos son los de Élandor y Thanaset, ambos situados en la región conocida como El Puente y los de Thirlian, en el límite sur de La Estepa.
En cada bosque hay una ciudad y multitud de pequeños asentamientos. Algunos de ellos se encuentran fuera del bosque, pero nunca muy alejados.
Casi todas sus construcciones se encuentran situadas en las copas de los árboles, de modo que es casi imposible atacarlas y salir victorioso ya que una lluvia de flechas caerá sobre los atacantes constantemente mientras éstos intentan alcanzar a los elfos.
Tan sólo algunos asentamientos de menor importancia se encuentran en el suelo, y normalmente están formados por tiendas de lona o por cabañas de madera si el asentamiento se encuentra en el exterior del bosque.
Los elfos defienden sus bosques con sus vidas, y no es muy raro que permitan la entrada de intrusos. Normalmente alguna flecha que sale desde la maleza a modo de advertencia hace retroceder a los intrusos. Sólo los elfos de Thanaset son más permisivos y dejan cruzar a algunos viajeros, aunque siempre habrá exploradores vigilándolos de cerca.
Desde la muerte de Déldoran durante la segunda gran guerra contra los pielesverdes, en el 2603, cada bosque está dirigido por un consejo de druidas, que hacen tanto de líderes políticos como religiosos.
Los elfos de los bosques veneran a la naturaleza, y a todas las criaturas del bosque y entonan cánticos y oraciones al espíritu de Cindarel.
No cortan un solo árbol sin hacer antes un ritual para dar gracias al bosque por ofrecerles su madera y no matan a ningún animal sin enterrar su corazón para devolver su espíritu a la naturaleza.
Visten con ropas de colores marrones y verdes que les permiten ocultarse fácilmente en el bosque, y sólo durante algunas ceremonias visten colores chillones. No suelen llevar armaduras, ya que les restaría movilidad y no podrían trepar y saltar de árbol en árbol tan fácilmente. Tan sólo algunos guerreros usan duras pieles y placas hechas con caparazones y huesos de animales.
Los elfos tienen muchas fechas en su calendario como fiestas religiosas. La más señalada es el druhi-mer o día del sacrificio, que celebran cada año coincidiendo con el día de la muerte de Cindarel. Los elfos ayunan y permanecen en silencio en un claro del bosque durante un día entero en señal de luto.
Todos llevan algún tipo de amuleto que representa a un animal o una planta del bosque.
Este amuleto lo llevan desde el día en que el consejo de druidas les acepta como parte del bosque y les dan un nombre, normalmente durante la adolescencia.
Los elfos del bosque rara vez salen al exterior a menos que sea necesario y es muy extraño encontrar alguno en las ciudades.
La última vez que un número considerable de elfos salió de los bosques fue en el 2710 para ayudar al reino de Axerquia a expulsar a una hueste de demonios y a los gnoll que se les habían unido.
Sus clases predilectas son las de druida, sanador, cazador y explorador.
Detestan a los demonios, así que hay muy pocos que sean brujos, y los que lo son normalmente son expulsados de los bosques.
ELFOS EXILIADOS
Los elfos exiliados viven mezclados con otras razas en ciudades las Ciudades Libres o en ciudades élficas en el reino de Ildirieth.
Las ciudades élficas más importantes son las de Élidah y Áelwe, la capital del reino.
Todas las ciudades élficas están construidas de forma parecida. Tienen una ciudadela central rodeada por una enorme plaza y el resto de edificios se distribuyen en círculos concéntricos hasta llegar a las murallas exteriores. Cuando la ciudad crece demasiado empiezan a construir fuera de las murallas y a construir una nueva muralla más externa que rodee las nuevas construcciones.
Cada ciudad tiene un gobernante que hace de líder político y un consejo, aunque la última palabra la tiene el rey, que dirige todo el reino desde Áelwe.
Sólo ha habido un rey en la historia de los elfos exiliados, que lleva reinando más de 3000 años: Thiranil el Justo.
Los elfos exiliados dicen que el día que Thiranil muera su raza caerá en decadencia.
En el reino de Ildirieth hay libertad religiosa, con excepción de los adoradores de los dioses oscuros, así que hay muchas religiones diferentes. Algunos elfos se hacen clérigos o paladines y siguen a los dioses del bien, otros aún adoran a Elirion, y el resto pertenecen a religiones minoritarias.
Los que adoran a los dioses oscuros son juzgados y condenados, por lo que normalmente huyen hacia las tierras del oeste, donde habitan los demonios.
Dado que no tienen religión oficial el único día que celebran todos es el día del exilio o thirel-mer para recordar su independencia de los elfos del bosque. Este día se celebra en verano, y todos los elfos van a la plaza central de la ciudad y dan una fiesta con un gran banquete, música y bailes.
Tienen mucho mas contacto con las demás razas que sus parientes de los bosques, y de hecho casi todas las rutas comerciales de importancia empiezan o acaban en Ildirieth.
Las embarcaciones élficas son famosas por ser las más rápidas, y dado que casi todas las ciudades élficas tienen puerto no es extraño que muchos comerciantes visiten a menudo a los elfos para comprar y vender mercancías de reinos lejanos.
Sus clases predilectas son las de marinero, caballero, sabio y hechicero.