Las cosas que se consiguen con sacrificio y dedicación; las que llegan, no caídas del cielo, sino como producto del esfuerzo y la perseverancia; sin duda se saborean muchísimo más. Nos enorgullecen muchísimo más. Aunque hayamos dicho alguna vez que nos gusta lo que hacemos, y que por lo tanto lo hacemos desinteresadamente, sin pretender nada a cambio, se esconde en cada uno de nuestros esfuerzos una verdad innegable: todos anhelamos el aplauso. Sabemos que lo que hacemos lo hacemos muy bien, y soñamos con el reconocimiento, y no hay nada de malo en ello, aunque a veces nos sintamos culpables al admitirlo. Y he aquí otra verdad, que cierra con final feliz para todos, esta encrucijada entre humildades y culpas: cuando uno hace algo con gusto, casi siempre lo hace muy bien, y casi siempre también, tarde o temprano, obtiene los aplausos por ello.
Quiero agradecer incansablemente a Marina Diez De Los Ríos, autora de esta nota periodística, y por lo tanto, principal responsable de que hoy el trabajo que hacemos con tanto placer, pero con igual voluntad y sacrificio, alcance ese ansiado reconocimiento, llegando a miles de hogares. Me hubiese encantado que todos podamos participar de la misma, pero entenderán que eso hubiese sido prácticamente imposible, por lo que se optó porque Puchi y yo nos hiciéramos cargo en representación del grupo, de tratar de explicarle al país quiénes somos, y por qué creemos que nos merecemos ese aplauso.
También quiero agradecerle a la gente del diario La República de Corrientes, que nos brindó este espacio y esta posibilidad, tan preciados para nosotros como seguro ellos no imaginan. (Marina les había sugerido ilustrar la nota con una foto en la que aparecíamos Puchi y yo, y ellos decidieron tomarse una molestia mayor, y entrar a nuestro sitio para extraer la imagen de nuestra página principal, demostrando además su tacto y conocimientos sobre impacto visual).
Y por último, el agradecimiento a todos ustedes, que con su esfuerzo de cada día hacen a este grupo tan grande, que es capaz de llenar la mitad de una página, de un suplemento que sale una vez por semana, en un diario poco leído, de una ciudad vecina, a la que la mayoría despreciamos (chiste). Este reconocimiento es para todos nosotros. Disfrutémoslo, nos lo merecemos.
